


Conil de la Frontera se halla sobre un llano costero bañado por las aguas del Atlántico, al suroeste de la provincia gaditana.
El blanco caserío que hasta hace sólo unas pocas décadas albergara una población de agricultores y pescadores, con un turismo
reducido pero constante, empieza a ser considerado ahora uno de los enclaves de mayor interés para las inversiones turísticas de la
costa gaditana.
En Conil podrá disfrutar de las casas. apoyadas en grandes contrafuertes a modo de zócalos. Se abren a las calles a través de espacios semipublicos los patios que, en gran número y a veces sin zaguán se abren directamente a la calle mostrando una intensa variedad de plantas típicas de la zona. Un arco o hueco, en ocasiones sin puerta, es lo que establece tenuamente la línea divisoria entre calle y casas.